jueves, 8 de marzo de 2012

Hola a todos:
Me gustó mucho el  comentario de Encarni sobre mi última entrada, y me gustaría añadir algunas ideas nuevas.
Seguiré mis reflexiones donde las dejé, es decir: en que mis amigas no habían encontrado belleza en lo que habíamos visto, y es que, a pesar de todo lo que se quiera discutir acerca del concepto que abarque esta palabra, el arte es un lenguaje, y como tal, es vehículo de ideas y corrientes.
En su nacimiento estuvo profundamente ligado a la religión y las realidades escatológicas del hombre y se buscaba la armonía y la belleza, conceptos que pueden llegar fácilmente a cualquier persona a través de una obra de arte, sea escultura, teatro, cine, pintura. Quizá pueda ilustrar con una anécdota lo que quiero decir:
Cuando viví en Pamplona se colocó una estatua en la plaza donde está Osasunbidea, que representaba al hombre y la mujer navarros ¿¿¿??? Me siento incapaz de describirla pero además no creo que refleje lo que pretende, más bien es la visión amarga y desesperanzada del artista lo que se ve. El caso es que nadie sabe el nombre oficial de la plaza de la Paz, que así se llama porque , al ver aquel portento artístico, la gente decía "pero ¿qué coño es esto?" y con ese nombre se quedó: la plaza del coño...
El lenguaje artístico que sirvió en otros tiempos para transmitir ideas de modo gráfico al paisano corriente y moliente que no sabía leer ni escribir, ha pasado a ser un idioma críptico e incomprensible, lastrado por un relativismo en el que se pretenden pintar o esculpir ideas absolutamente subjetivas, con lo que fracasa al intentar comunicarse con los demás.
Es una Babel artística en la que, por supuesto entran también intereses económicos de toda índole.
La persona humana busca belleza y armonía en todo lo que le rodea, y se ve todos los días, el portal donde yo viví toda mi infancia era muy feo. Ahora no tiene nada que ver, la gente que vive allí lo ha transformado en un lugar mucho más agradable con el paso del tiempo. El grito de Munch es una obra maestra, pero no para colgar en el salón de mi casa, ni el Guernica... ¿por qué echamos de menos la belleza? ¿quizá porque los considerados grandes artistas han perdido la suya interior...?

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