Hace mucho que no escribo nada, y lo peor es que no sé cómo quedará esta entrada, pues hace tiempo que quiero escribirla y, ya se sabe, el pasar de los días borra la memoria, pero intentaré que quede digna.
Vi "Cassandra´s Dream" y "Hannah y sus hermanas" con muy poco margen de tiempo entre las dos.
El cine de Woody Allen suele ser muy aclamado y he leído de muchos actores de Hollywood y de fuera que su mayor ilusión es trabajar con él.
Yo misma pienso que es un director genial, e intentaré resumir lo más posible mis impresiones sobre estos dos films y sobre él.
"Hannah y sus hermanas" está en todas las listas de clásicos "que hay que ver antes de morir", "Cassandra´s Dream", por el contrario, no es de las más conocidas de Allen, quizá porque no es una comedia. Y sin embargo, tiene toda la esencia de un hombre fascinado por el teatro clásico: es una auténtica tragedia griega, donde los principales personajes se ven atrapados por la fatalidad de su destino.
La otra película es del estilo que más le caracteriza, con momentos de pura antología cinematográfica, y situaciones absolutamente hilarantes, se comprende que esté en esas famosas listas...
Y también en ésta está la esencia del mismo hombre, en una comedia que describe toda su tragedia personal convertida en imágenes; me explicaré:
Mickey, el personaje que encarna Woody Allen, es un pobre hombre, bastante patético que estuvo casado con Hannah pero que ahora vive solo y que en un momento de la película tiene un "ataque" de misticismo y quiere encontrar una religión que consiga darle sentido a su vida, pero el modo de buscarla es tan burlesco, tan poco serio que, resulta penoso, de tal modo que, cuando piensa, por ejemplo, que debe ser católico se compra un crucifijo a la vez que la comida del súper y lo deja en la mesa con las bolsas como un artículo más, es una escena con una intencionalidad clara de banalizar la religión, no sólo la católica.
Allen es judío, lo que significa que algo sabe de Dios, pero parece no querer creer que quizá tenga Él más respuestas que Freüd, y muchas de sus películas acaban siendo una especie de psicoanálisis que gira eternamente sobre sí mismo y sus enfermizas obsesiones: una verdadera tragedia griega, un destino ciego y un interlocutor sordo; aún no le ha respondido el magnificado psiquiatra.
Interesante mirada al neoyorkino Allen, no he visto toda su filmografía, pero las que he visto me dejan con la impresión se que es un cínico, sin que signifique esto desprecip,sino más bien su postura vital. Lo curioso es que resume la mirada del hombre contemporaneo... Y, éste no tiene muchas respuestas. Como Wody. Pero su acierto es, en ocasiones, el humor. Cuando dejas de tomarte todo tan en serio hay una griwta abierta a la esperanza, incliso aunque el sujeto no lo sepa. Eso es lo que creo. Hasta la próxima.
ResponderEliminar